Nueve de cada diez pymes de la cadena de la construcción en la región partieron en los dos niveles más bajos de madurez digital, pero más de la mitad de las atendidas ya ha logrado avanzar.
Que las pymes de la construcción en Ñuble tienen brechas digitales no es nuevo. Lo que cambia ahora es el nivel de detalle: el diagnóstico se hace empresa por empresa, en terreno, y no termina en un informe, porque cada empresa recibe después una solución concreta y acompañamiento para implementarla.
Ese es el trabajo de Impulso Digital Ñuble, programa de la Red de Asistencia Digital Fortalece Pyme de Corfo, ejecutado por CTEC junto a la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT). Su foco son las pequeñas y medianas empresas de toda la cadena de valor de la construcción. A octubre de 2026 se han realizado 83 diagnósticos. De esas empresas, 52 ya están implementando una solución digital con asistencia técnica, 40 han participado en capacitaciones y 30 fueron conectadas con proveedores tecnológicos para necesidades que van más allá del programa.
Los resultados del Chequeo Digital, la herramienta del Ministerio de Economía con la que parte el proceso, muestra un punto de partida bajo. El 41% de las empresas quedó en Nivel Inicial y el 49% en Novato; es decir, nueve de cada diez están en los dos primeros escalones de una escala de cinco. Solo el 7% alcanza el Nivel Competente, el 4% llega a Avanzado y ninguna se ubica en Experto.
Eso no significa que estas empresas no usen tecnología. Muchas tienen computadores, software contable o sistemas de facturación, pero los usan de forma aislada, sin que formen parte de la manera de gestionar el negocio. En terreno, los equipos del programa se han encontrado con ventas que se registran en un sistema y compras en otro, bodegas sin control de stock, tareas manuales que no se miden y decisiones que se toman sin datos a la vista. A esto se suma que la digitalización rara vez está considerada dentro de los costos fijos de la empresa.
El perfil de las participantes ayuda a entender ese escenario. A la fecha, tres de cada cuatro son pequeñas empresas (75%) y un 25% son medianas. Más de la mitad pertenece al eslabón de provisión de materiales (ferreterías, barracas, aserraderos y empresas de áridos) y cerca de un tercio a la construcción y ejecución de obras. El resto se reparte entre especialidades, diseño y servicios.
En el territorio, la mayor concentración está en Chillán, con el 43% de las empresas, seguida de Chillán Viejo (9%), Quirihue y San Carlos (7% cada una) y San Ignacio (5%). El programa ya tiene presencia en 16 de las 21 comunas de Ñuble y en sus tres provincias. Las que aún no suman empresas son comunas donde la conectividad y la distancia han hecho más difícil llegar.
Cada empresa sigue un recorrido similar. Tras el chequeo, que evalúa siete áreas del negocio; desde la tecnología y los procesos hasta la cultura, el liderazgo y el uso de datos; el equipo elabora un informe de diagnóstico y una ruta digital con las brechas prioritarias. Sobre esa base se define una solución concreta, que se implementa en la empresa con capacitación al equipo y visitas de seguimiento. El proceso dura entre tres y cuatro meses y termina con una instancia de cierre donde se revisa qué cambió.
Las soluciones más solicitadas reflejan los problemas detectados. Entre las rutas con producto asignado, el sistema de inventario y bodega es el más frecuente (31%), seguido del análisis de datos con paneles de control e inteligencia artificial (25%) y la página web con cotizador y asistente automático (22%). Luego vienen los gestores de proyectos, pensados para ordenar tareas y responsabilidades en obra, y combinaciones de estas herramientas.
En paralelo, las empresas tienen acceso a 13 cursos en línea sobre transformación digital, inteligencia artificial, ciberseguridad y manejo de datos, además de talleres y webinars. Cuando la necesidad va más allá de lo que entrega el programa, se las conecta con proveedores de software, hardware o servicios profesionales.
Los primeros resultados ya empiezan a verse. Según el último informe de avance del programa, más de la mitad de las empresas atendidas (55,2%) ha mejorado su nivel de madurez digital a través de la asistencia técnica y las capacitaciones. Es una cifra preliminar, porque la medición final se hará al cierre de cada proceso, pero da cuenta de que el punto de partida no es un techo.
Para diciembre, la meta es completar 100 diagnósticos y cerrar 70 asistencias técnicas. Las empresas que llegaron con mayor madurez digital tendrán un rol especial en el Demo Day previsto para ese mes, donde compartirán su experiencia con el resto como ejemplo de lo que se puede lograr.