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noviembre 26, 2020
Es ampliamente sabido que la industria de la construcción presenta una importante brecha asociada a su baja productividad. Para revertir ese escenario, se hace indispensable gestionar de manera más eficiente los proyectos, a través de un trabajo colaborativo, donde todas las especialidades y actores involucrados aporten desde su área de experticia, y estén informados sobre…
Es ampliamente sabido que la industria de la construcción presenta una importante brecha asociada a su baja productividad. Para revertir ese escenario, se hace indispensable gestionar de manera más eficiente los proyectos, a través de un trabajo colaborativo, donde todas las especialidades y actores involucrados aporten desde su área de experticia, y estén informados sobre el nivel de avance de la obra en tiempo real, optimizando recursos, reduciendo riesgos y garantizando siempre el mejor resultado en todas las fases del proyecto.
Hoy ese escenario es posible a través de BIM, metodología de trabajo colaborativa, cuyo objetivo es centralizar toda la información del proyecto en un modelo de información digital, creado y complementado por todas las especialidades involucradas en el mismo. BIM supone la evolución de los sistemas de diseño tradicionales basados en el plano, ya que incorpora información geométrica (3D), de tiempos (4D), de costos (5D), ambiental (6D) y de mantenimiento (7D).
Gracias a esa continua colaboración e interoperabilidad, y considerando los grandes volúmenes de información que un proyecto genera, es que la buildingSmart, asociación internacional que impulsa la transformación de la industria mediante la creación y adopción de estándares internacionales abiertos, creó junto con las principales empresas de softwares del mercado, el concepto openBIM.
¿Pero qué es openBIM?
Cuando hablamos de openBIM, hablamos de un nuevo modo de comunicación digital. Se trata de un formato colaborativo, multidisciplinario, en el que participan múltiples usuarios, lo que permite el desarrollo de proyectos de forma abierta, coordinada y simultánea. Su particularidad, tal como lo dice su nombre es que permite un flujo de trabajo abierto y transparente, a través de un lenguaje común, permitiendo a todos los especialistas involucrados en el proyecto participar en él, independiente de las herramientas de software que utilicen, manteniendo inalterable su diseño inicial, lo que sin duda permite fortalecer el proyecto obteniendo como resultado mejores construcciones.
Gracias a esta interoperabilidad, se eliminan los problemas de compatibilidad entre los distintos softwares, disminuyendo el riesgo de perder información importante durante el proceso, lo que permite tener mayor control y calidad de los proyectos, minimizar la posibilidad de errores, reducir los costos asociados, optimización del tiempo, y lo más importante contar con datos coherentes en fase de diseño, ejecución, gestión y mantenimiento.
El diseño del OpenBIM se basa en formatos estandarizado de archivos abiertos como BCF (BIM Collaboration Format) o IFC (Industry Foundation Classes), siendo este último uno de los más conocidos. El formato IFC permite el intercambio de un modelo informativo sin pérdida o distorsión de datos, el cual es soportado por más de 140 plataformas software. Se trata de un formato abierto, neutro, no controlado por los productores de software, nacido para facilitar la interoperabilidad entre varios operadores. El IFC ha sido pensado para elaborar todas las informaciones del edificio a lo largo de todo su ciclo de vida, desde el anteproyecto hasta la ejecución y su mantenimiento, pasando por las distintas fases de diseño y planificación.
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