En junio de 2022, se promulgó la Ley Marco de Cambio Climático (LMCC) N°21.455,
una iniciativa clave para enfrentar los desafíos asociados al cambio climático en
Chile. Esta ley establece los siguientes objetivos principales:
- Mitigación: Avanzar hacia un desarrollo bajo en emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y otros forzantes climáticos, con el compromiso de alcanzar la carbononeutralidad para el año 2050.
Este objetivo será evaluado y actualizado cada cinco años por el Ministerio del Medio Ambiente.
- Adaptación: Reducir la vulnerabilidad del país y aumentar su resiliencia frente a los impactos adversos del cambio climático. De esta forma, se busca garantizar el cumplimiento de los compromisos internacionales adquiridos por el Estado de Chile en esta materia (Ministerio del Medio Ambiente, 2024).
¿Cuáles son los instrumentos que permiten dar cumplimiento a la Ley Marco de Cambio Climático?
La Ley Marco de Cambio Climático (LMCC) establece una serie de instrumentos clave a nivel nacional, regional y local para gestionar el cambio climático y cumplir con los objetivos de mitigación y adaptación
establecidos. Estos instrumentos incluyen:
Instrumentos de gestión a nivel nacional:
- Estrategia climática a largo plazo: Es el instrumento reconocido en el Acuerdo de París, en el que se definen los lineamientos generales de largo plazo que seguirá el país de manera transversal e integrada.
- Contribución determinada a nivel nacional: Es el mecanismo que contiene los compromisos de Chile ante la comunidad internacional para mitigar las emisiones de GEI e implementar medidas de adaptación.
- Planes sectoriales de mitigación del cambio climático: lineamientos que establecen un conjunto de acciones y medidas para reducir los GEI, de manera de no sobrepasar el presupuesto sectorial de emisiones asignado a cada autoridad sectorial de la Estrategia Climática a Largo Plazo.
- Planes sectoriales de adaptación al cambio climático: Son estructuras diseñadas para implementar acciones y medidas específicas que permitan adaptar a los sectores más vulnerables al cambio climático. Su objetivo es reducir los impactos adversos del cambio climático y aumentar la resiliencia de estos sectores, alineándose con los objetivos y metas de adaptación establecidos en la Estrategia Climática a Largo Plazo. Estos lineamientos buscan fortalecer la capacidad de los sectores más expuestos para enfrentar los efectos del cambio climático, promoviendo un desarrollo sostenible y mejor preparado para los desafíos ambientales futuros.
Instrumentos de gestión a nivel regional:
- Planes de acción regional de cambio climático: Esquemas que tienen por finalidad definir los objetivos y medios de gestión del cambio climático a nivel regional y comunal, los cuales deberán
estar alineados con las directrices de los marcos de gestión a nivel nacional.
Instrumentos de gestión a nivel local:
- Planes de acción comunal de cambio climático: Las municipalidades deberán elaborar estrategias consistentes con las directrices generales establecidas en los instrumentos de gestión nacional y regional.
¿Quiénes deben dar cumplimiento a los instrumentos y consgrar responsabilidades y obligaciones?
Cada uno de los instrumentos mencionados anteriormente, son vinculantes de tal manera que permitan ejercer una acción climática en el país para cumplir con los objetivos de carbononeutralidad y resiliencia.
Para que lo anterior ocurra, se formaliza la institucionalidad existente y define los roles y obligaciones de los distintos órganos del estado que poseen competencias en materia de cambio climático, estableciendo
acciones concretas a 13 ministerios (Ministerio del Medio Ambiente, 2024).
A nivel regional, se formaliza el Comité Regional para el Cambio Climático que es presidido por la Gobernación Regional e integrado por la Delegación Presidencial Regional, las Secretarías Regionales Ministeriales (SEREMI) de los ministerios que componen el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático, así como representantes de los municipios de la región y de la sociedad civil (Ministerio de Medio Ambiente, 2024).
Sin embargo, el éxito de esta iniciativa depende del trabajo colaborativo y alineado de todos los actores involucrados. Por esta razón, la ley no solo involucra al sector público, sino también al sector privado, para asumir de manera conjunta el desafío de alcanzar la carbononeutralidad. La colaboración entre ambos sectores es esencial para implementar soluciones efectivas y alcanzar las metas de sostenibilidad establecidas.
¿Cuáles son los últimos avances de la LMCC?
El 6 de diciembre, el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático aprobó cinco planes clave de mitigación y adaptación al cambio climático. Entre ellos, destacan los planes sectoriales
dirigidos a la biodiversidad, ciudades, minería, transporte y energía. Estos planes buscan implementar medidas específicas para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y aumentar la resiliencia frente a los efectos del cambio climático. Además, el Consejo aprobó una modificación a la normativa sobre emisiones de olores para las plantas de celulosa, con el objetivo de prevenir y controlar la liberación de estos contaminantes, mejorando así la calidad ambiental. (Ministerio del Medio Ambiente, 2024).
De lo anterior, desde el Ministerio del Medio Ambiente recalcaron la importancia de avanzar en la implementación de los planes, principalmente de adaptación, ampliando esfuerzos para desarrollar más
métricas de vulnerabilidad, resiliencia y de involucrar al sector privado en estos procesos. Por otro lado, el ex ministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena, señaló que era clave avanzar en materia de adaptación
a nivel local, relevando la importancia del trabajo de las regiones y comunas del país (CR2, 2024).
Fuente: CDT y CTEC